Menu

"La calle" irrumpe en año electoral: masiva primera marcha estudiantil contra reforma educacional del gobierno

Martes 11 de abril 2017/ El Mostrador- La Tercera.-

Poco después de las 11:00 horas comenzó en el sector de la Plaza Baquedano la primera marcha del año convocada por la Confech y que la Intendencia Metropolitana autorizó por la calzada sur de la Alameda hasta calle Echaurren en el centro de Santiago.

"Hay estudiantes que no tienen sillas, no tienen mesas para estudiar y sabemos que los responsables son los mismos que están legislando en el Congreso, dijo Sara Robles vocera de la Asamblea de Estudiantes Secundarios. Parte de los colectivos que convocaron la movilización que en gran medida se manifestó en contra de que el proyecto de Educación Superior que hoy seguirá discutiéndose en el Congreso, no acoja sus demandas.

Los estudiantes piden que el gobierno retire el rótulo de "discusión inmediata"  que pesa sobre la iniciativa y de esta manera, introducir cambios, por ejemplo, respecto de la ampliación en las personas que accedan a la gratuidad y una legislación más clara respecto del castigo a las instituciones que lucren.

En la práctica, para que esto se cumpla, los diputados deberían votar en contra de la idea de legislar el proyecto.

Al poco andar, a la altura de Universidad Católica se registraron los primeros inconvenientes, pero estos no pasaron a mayores. Más adelante, a la altura de Mac Iver en Santa Lucía, debido a que un grupo intentó ocupar ambas calzadas, personal de Carabineros decidió intervenir. Algunos de los asistentes lanzaron pintura y piedras a los efectivos.

A la altura del Palacio de La Moneda, la acción de encapuchados se tornó un tanto más agresiva y comenzaron a instalar barricadas en la calzada. Debido a los disturbios en el exterior, la estación de Metro Moneda debió cerrar momentáneamente.

Entre los asistentes, estuvo la precandidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez. "Hay una vocación de apoyar desde los distintos movimientos del Frente Amplio. Es un deber estar acá, entendiendo además que somos parte de la marcha", dijo Sánchez según consigna Emol.


Foto El Mostrador


Foto El Mostrador


Foto Twitter

marcha-2
Foto La Tercera

Leer más ...

Nueva masiva marcha en Chile contra sistema de pensiones legado de Pinochet

Domingo 26 de marzo 2017/ AFP.-

Miles de personas volvieron a marchar en Chile para exigir el fin del sistema privado de pensiones que se mantiene como herencia de la dictadura de Augusto Pinochet, en una masiva y pacífica manifestación que este domingo inundó las principales ciudades del país.

En la primera gran manifestación del año, miles de familias se congregaron en el centro de Santiago para marchar por la céntrica avenida Alameda, exigiendo acabar con las llamadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Iguales manifestaciones se desarrollaron en otras ciudades de Chile, como Valparaíso, Concepción y Valdivia.

Instauradas por la dictadura de Pinochet en 1981, las AFP administran los fondos de pensiones de unos 10 millones de trabajadores, entregando pensiones bajísimas a sus afiliados, muy lejos de su promesa original de retribuir el 70% del último salario.

Convocados para iniciar la marcha en la céntrica Plaza Italia de Santiago, interminables columnas de personas coparon ambos lados de la Alameda, al ritmo del sonido de contagiosos tambores y, portando banderas chilenas y afiches con la consigna "NO+AFP".

"Vamos a acabar con las AFP les guste o no les guste", dijo Luis Mesina, coordinador del movimiento "No + AFP", que lideró una marcha que se extendió por varias cuadras de la céntrica avenida y terminó sin mayores incidentes.

- No alcanzan para vivir-

El anhelo de Mesina convoca a miles de chilenos.

"Soy profesora y trabajé 43 años, pero los profesores actualmente están sacando una pensión de 170.000 pesos (250 dólares), que no les alcanza para vivir", dijo a la AFP la profesora retirada Mariela Calderón.

"Es un sistema hecho a la medida de los empresarios, de los ricos de este país (...), un robo", reclamó por su parte Miguel Placer, otro de los manifestantes.

En agosto del año pasado, unas 350.000 personas se reunieron en Santiago para marchar en contra del sistema de pensiones que la presidenta socialista Michelle Bachelet prometió reformar y que establece la obligatoriedad a todo trabajador dependiente de destinar el 10% de su salario al pago de sus futuras pensiones a las AFP.

El sistema fue pionero en el mundo al establecer la capitalización absolutamente individual, sin ningún aporte del empleador o el Estado.

Pero transcurridas más de tres décadas, la pensión media es menor al sueldo mínimo (casi 400 dólares).

Tras emprender complicadas reformas al sistema educativo y laboral, Bachelet anunció en agosto del año pasado una reformar el sistema de pensiones que aún hoy no ha enviado al Congreso, a la espera de construir un gran acuerdo con todos los actores sociales.

"Tanto la ministra del Trabajo como el ministro de Hacienda están llevando adelante un trabajo incesante para que las distintas visiones respecto a este tema puedan concluir en una propuesta" de ley, dijo este domingo la vocera del Ejecutivo Paula Narváez.

En un mes, agregó la portavoz, Bachelet daría a conocer cuál será finalmente la determinación del gobierno sobre el sistema de pensiones. Su propuesta inicial contempla 12 medidas, entre ellas aumentar en 5 puntos la tasa de cotización con cargo al empleador, pero se descartaría el reemplazo del actual sistema por el de reparto, que regía en Chile antes de la reforma de Pinochet, como exige el movimiento "NO+AFP".

Las Administradoras de Fondos de Pensiones gestionan hoy unos 170.000 millones de dólares aportados por los trabajadores para sus jubilaciones, invertidos en acciones o renta fija y cuyas pérdidas son asumidas por los cotizantes.


Foto Emol


Foto Emol


Foto Emol

Leer más ...

Felipe Berríos: "Tenemos un sistema corrupto porque la verdadera corrupción es la desigualdad"

Sábado 25 de marzo 2017/ El Mostrador.-

Instalado hace más de dos años en el campamento Luz Divina VI de Antofagasta, el padre jesuita convive día a día con la pobreza y la marginalidad. Sin más comodidades que las recogidas de un vertedero, Berríos habla de la pobreza de los que acumulan riqueza y advierte que los cimientos del poder están comenzando a crujir. “Los poderes fácticos que había en la Iglesia, en los partidos políticos, en las Fuerzas Armadas, en los medios de comunicación, todo eso es lo que está crujiendo. Pero está crujiendo porque Chile es un país que está exigiendo más”, señala.

En medio de polvorientos pasajes del campamento Luz Divina VI, en el sector La Chimba de Antofagasta, está instalado el padre jesuita Felipe Berríos hace más de dos años. Ahí vive en una mediagua construida con materiales que sacó del vertedero de la ciudad, uno de los más grandes del país. Al igual que las cerca de 100 familias que habitan en el campamento, vive sin alcantarillado, sin agua y colgado a la electricidad.

Llegó a Antofagasta en enero de 2015, seis meses después de volver a Chile desde África, donde estuvo cuatro años. Al llegar a Santiago, pidió irse a vivir a un campamento, pero le dijeron que lo querían en la capital. “Le pedí al provincial como cuatro veces y me dijeron siempre que no. Pero di una entrevista y quedó la escoba. Ya no hallaban qué hacer conmigo. Ahí les mandé por escrito cifras y datos duros y les dije ‘quiero irme al campamento La Chimba en Antofagasta’. Y me dijeron que sí”, cuenta.

Habitado en su mayoría por inmigrantes, el sector de La Chimba es uno de los con pobreza más extrema del norte de Chile. La marginalidad del lugar fue una de sus motivaciones para instalarse ahí. “Cuando una persona tiene una carrera, hay escalafones. Pasas de ser junior a empleado, a jefe de sección, a gerente. A mi entender, el escalafón de los curas es seguir a Jesucristo y él hizo la carrera al revés: terminó medio desnudo, solo, abandonado, clavado en una cruz. Entonces el progreso nuestro, a mi entender, debiera ser al revés. Cada vez despojándonos más, acercándonos a la gente y aprendiendo de ellos”, cuenta.

En La Chimba, ayuda a desarrollar un centro de formación para pobladores del campamento, donde aprenden oficios que van desde gasfitería o gastronomía, hasta diseño y confección. También gestiona una red de bibliotecas y centros comunitarios para que la gente del campamento se junte. “En eso me mantengo ocupado. Y en leer”, cuenta en su pequeña casa donde al menos dos paredes completas están cubiertas de libros.

Desde Antofagasta, el sacerdote habló con El Mostrador sobre la sociedad chilena, migración, política y los principales desafíos que enfrenta el país.

Migración

Según un catastro de la Municipalidad de Antofagasta, el 44% de la población que vive en campamentos en la ciudad, corresponde a ciudadanos extranjeros. En Luz Divina VI, según Berríos, solo cuatro de las 100 familias que viven ahí son de chilenos.

-¿Cómo es vivir en La Chimba?

-Este ha sido siempre un territorio de migrantes. Ahora ha llegado un gran número, pero además del número, los colombianos han producido una cuestión más mediática y que también creo que afecta más a la clase media.

Según Berríos del Solar, los bolivianos, peruanos y ecuatorianos vienen a Chile en búsqueda de una mejor situación económica, y son sumisos y más callados. Los colombianos, por otra parte, vendrían arrancando de una situación de violencia de su país.

“Vienen en otra parada. Tienen muchísimo mejor vocabulario, más educación, provienen de una cultura más extrovertida, les gusta la música, exigen derechos. Hace un tiempo, me decía un peruano que trabajó tres meses y no le pagaron nada. Y se quedó callado. El colombiano exige, es más parecido al chileno. Entonces, eso crea ciertos celos y se asocia a los colombianos con los sicarios, la droga, la prostitución. Pero cuando ves las cifras de crímenes, más bien ellos son las víctimas”.

Pobreza y Desarrollo

Tras haber vivido en el África negra durante dos períodos, Berríos cuenta que “uno se cuestiona mucho a qué le llamamos desarrollo. Es cierto que estamos acercándonos a los 80 años de expectativa de vida, mientras allá rozaba los 48. Entonces es algo que yo no tengo resuelto, pero uno se lo cuestiona. Yo venía de una zona donde no hay basura, porque no hay consumo. No hay papel, un pedazo de plástico, nada”.

- ¿Y qué impresión le causó mirar a Chile desde esa experiencia?

-Que es una sociedad que produce basura. Tengo que producir basura, porque tengo que botar para poder comprar, para poder producir y la producción hace trabajo, el trabajo dinero, el dinero mayor consumo y así la bicicleta. Y no solo se produce basura sino que también gente que es considerada basura. Entonces te choca, porque estás metido en esta bicicleta en que no puedes parar y tienes que pedalear. El  verdadero rico, hoy día, sería la persona que diga: ‘Sabes qué, no necesito más. Me basta con lo que tengo. Gozo con esto’. Pero no hay un goce, porque has logrado comprarte el televisor de pantalla plana y ya te están vendiendo el siguiente.

- ¿Cree que Chile está retrocediendo?

-Yo creo que estamos avanzando. No somos Venezuela. Venezuela es un país que se está derrumbando social y económicamente. Nosotros hemos crecido y nos quedó chica la ropa, entonces tenemos que cambiar de traje. Y estamos en ese proceso de cambiar de traje.

- ¿La desconfianza en las instituciones tiene que ver con eso?

-Las instituciones quedaron chicas. Hemos crecido económicamente, pero no lo hemos hecho a la par con la cultura, estamos muy empobrecidos culturalmente. Entonces están crujiendo las instituciones, pero están crujiendo no porque es un país que se derrumba, sino porque es un país que está haciendo, experimentando transformaciones.

- ¿Y la corrupción?

-Ha irrumpido la clase media informada, los medios de comunicación se han desmonopolizado. Estamos en esta etapa y da la impresión de que todos son unos ladrones. Pero yo no creo que son ladrones, creo que teníamos un sistema corrupto. Yo creo que la verdadera corrupción de Chile es la desigualdad social. Esa es la verdadera corrupción y eso ha existido desde la Colonia. Eso estamos atacando y por eso se han develado cuestiones que antes ya estaban.

-Pero los políticos acusados hoy de corrupción no vienen de la Colonia.

-Yo no creo que sean corruptos los que se han señalado con el dedo, eran parte de un sistema que todos avalábamos o que no co